
El valor del After School en la inteligencia emocional
El valor del After School en la inteligencia emocional. Para muchos padres, el programa de After School nace de una necesidad logística: un lugar seguro donde sus hijos puedan estar mientras ellos terminan su jornada laboral. Sin embargo, en Meraki École, vemos este tiempo no solo como una extensión del cuidado, sino como un “Tercer Espacio” vital para el desarrollo humano.
Mientras que el horario escolar está (necesariamente) estructurado en torno a objetivos académicos y metas de aprendizaje, la socialización extendida ofrece algo que el aula tradicional a veces no puede: el escenario perfecto para el entrenamiento de la inteligencia emocional y las habilidades sociales en un entorno de libertad guiada.
1. El “Tercer Espacio”: Ni casa, ni salón de clases
El concepto del “Tercer Espacio” es fundamental. No es la rigidez del pupitre, pero tampoco es la relajación total del hogar. Es un puente.
-
Descompresión Cognitiva: Después de varias horas procesando números, letras y reglas, el cerebro del niño necesita “airear” esa carga. La socialización extendida permite que el niño procese lo aprendido a través de la interacción con otros, bajando los niveles de cortisol producidos por el estrés del rendimiento académico.
-
Autenticidad: Al no estar bajo la presión de ser evaluados con una nota, los niños se sienten más libres de mostrar su verdadera personalidad, probar nuevos roles y expresar sus opiniones sin miedo al error.

2. El Aprendizaje entre “Grupos Mixtos”
Uno de los mayores beneficios de estos programas es que suelen reunir a niños de diferentes edades. En la escuela, los niños se segregan por año de nacimiento, lo que limita su perspectiva social.
-
Liderazgo y Empatía: Los niños mayores asumen de forma natural roles de mentores o “hermanos mayores”, aprendiendo a cuidar y explicar cosas a los más pequeños. Por otro lado, los niños pequeños encuentran modelos a seguir que están más cerca de su nivel que un adulto, lo que acelera su aprendizaje social.
-
Resolución de Conflictos: En el After School, los conflictos por un juguete o el espacio no se resuelven solo con la intervención de una autoridad que “dicta sentencia”, sino mediante la negociación mediada. El niño aprende a ceder, a proponer y a esperar su turno en un contexto real.
3. Desarrollo de Habilidades Blandas (Soft Skills)
Hoy en día, el mundo laboral valora las habilidades blandas tanto como el conocimiento técnico. Estas habilidades no se estudian, se practican.
-
Comunicación Asertiva: Aprender a decir “esto no me gusta” o “quiero jugar contigo” requiere práctica. El entorno de socialización extendida fomenta que el niño use su voz de manera constructiva.
-
Colaboración vs. Competición: Al participar en proyectos grupales, como construir una ciudad de bloques o crear un mural artístico, el objetivo no es ser “el mejor”, sino lograr algo juntos. Esto fomenta el espíritu de equipo sobre la ambición individualista.

4. El Factor Emocional: Pertenencia y Seguridad
El ser humano es un ser social por excelencia. El sentimiento de pertenecer a un grupo que te acepta por quien eres, y no por cómo te desempeñas en un examen, es un pilar de la autoestima.
-
Reducción de la Ansiedad: Para muchos niños, el ambiente escolar puede ser abrumador. El programa de tarde ofrece un entorno más íntimo y seguro donde pueden “equivocarse” socialmente sin consecuencias graves, permitiéndoles practicar su resiliencia.
-
Descubrimiento de Talentos: A menudo, es en estas horas donde descubrimos que un niño tiene una habilidad natural para la mediación, para el humor que une al grupo, o para organizar proyectos complejos. Son talentos que la escuela tradicional a veces no tiene tiempo de evaluar.
5. ¿Qué buscar en un programa de After School de calidad?
Si estás buscando una opción de socialización extendida para tu hijo, ten en cuenta estos pilares de la filosofía Meraki:
-
Prioridad al Juego y Movimiento: Que el programa no sea “más escuela”. Debe haber espacio para el movimiento libre.
-
Facilitadores, no Guardianes: Los adultos deben ser observadores activos que intervengan solo para guiar la resolución de conflictos, no para controlar cada movimiento.
-
Ambiente Preparado: Espacios que inviten tanto a la colaboración como al descanso tranquilo.
Conclusión: El niño como ser social
El valor del After School en la inteligencia emocional. La escuela enseña a leer y a sumar, pero la socialización extendida enseña a convivir y a ser humano. Invertir en el tiempo de después de la escuela no es solo resolver una agenda de trabajo; es darle a tu hijo las herramientas para navegar el mundo con inteligencia emocional, confianza y la capacidad de construir relaciones sólidas.
En Meraki École, creemos que cada minuto de interacción es una lección de vida. Un niño que sabe jugar, negociar y reír con sus iguales, es un niño que está preparado para enfrentar cualquier desafío en el futuro.



