
Consejos para cuidar la salud mental de mamá y papá en el primer mes de Postparto
Postparto. Consejos para cuidar la salud mental de mamá y papá en el primer mes. ¡Felicidades! El bebé ya está aquí. Seguramente te preparaste para el parto, leíste sobre lactancia y tienes el cuarto del bebé listo. Pero, ¿quién te preparó para el “nacimiento” de tu nueva identidad? El primer mes de postparto es, probablemente, el periodo de mayor transformación psicológica en la vida de un adulto.
En este artículo vamos a hablar sin tabúes. El postparto real no es perfecto; es caótico, hormonal y agotador, pero también es una oportunidad para fortalecer el vínculo de pareja. Aquí te contamos cómo cuidar tu salud mental y la de tu pareja mientras navegan por estas aguas desconocidas.
1. Matrescencia y Patrescencia: Tú también estás naciendo
Así como el bebé nace, tú también estás viviendo un proceso de “nacimiento”. Los antropólogos llaman a esto Matrescencia (para mamá) y Patrescencia (para papá). Es una transición similar a la adolescencia: tus hormonas cambian, tu cuerpo cambia y tus prioridades dan un giro de 180 grados.
Es completamente normal sentir un “duelo” por tu vida anterior. Extrañar salir a cenar sin planes, dormir hasta tarde o simplemente ser dueño de tu tiempo no te hace mal padre ni mala madre. Validar que la vida cambió es el primer paso para no sentirte culpable.
2. Salud Mental Materna: ¿Tristeza o Depresión?
El 80% de las mujeres experimentan lo que llamamos Baby Blues. Es esa montaña rusa emocional que aparece entre el tercer y el décimo día después del parto. Lloras porque se terminó la leche, lloras porque el bebé es hermoso, lloras porque el perro te miró triste.
Sin embargo, es vital saber cuándo levantar la mano.
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Baby Blues: Es pasajero, dura un par de semanas y es causado por el bajón hormonal tras el parto. Puedes sentirte triste, pero sigues conectada con la vida.
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Depresión Postparto: Los síntomas son más intensos y persistentes. Hay una sensación de vacío, falta de conexión con el bebé, insomnio (incluso cuando el bebé duerme) o pensamientos intrusivos que generan mucho miedo. Puedes conocer más de este tema aquí
El mensaje es claro: No tienes que poder con todo. Si la tristeza no se va después de dos semanas, busca a un profesional. Pedir ayuda es un acto de amor por tu bebé.

3. El Papá: El gran olvidado del postparto
A veces asumimos que el papá tiene que ser el “roble” que sostiene todo, pero los hombres también pasan por cambios hormonales y psicológicos. La depresión postparto masculina existe y a menudo se manifiesta como irritabilidad, aislamiento o exceso de trabajo para “escapar” de la presión en casa.
Papá, es normal sentirse excluido, especialmente si mamá está amamantando. Tu rol es fundamental: eres el protector de la burbuja. Gestiona las visitas, encárgate de que mamá esté hidratada y haz que el tiempo con el bebé (baños, cambios de pañal, porteo) sea tu espacio de conexión.
4. La trampa de la “Supermamá” y las visitas
Vivimos en una cultura que premia a la mujer que “recupera su cuerpo” en un mes y tiene la casa impecable. ¡Basta de eso! El primer mes es para la supervivencia.
Sobre las visitas: Este es el punto que más estrés genera. No tengas miedo de poner límites. Las visitas que suman son las que traen comida casera, lavan los platos o cuidan al bebé mientras tú te bañas. Si una visita espera que le sirvas café y la atiendas, no es el momento para que esté ahí.

5. Herramientas de “Supervivencia” para la Salud Mental
Para mantener el tanque emocional con algo de reserva, apliquen estos consejos prácticos:
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La Regla de las 3 Necesidades: Si te bañaste, tomaste agua y dormiste una siesta de al menos 40 minutos, el día es un éxito rotundo.
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Turnos de sueño: Si el bebé toma fórmula o si mamá se extrae leche, hagan turnos. Para que el cerebro humano funcione mínimamente bien, necesitamos al menos 4 horas de sueño ininterrumpido. Organícense para que ambos las tengan.
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Comunicación en “Modo Trinchera”: Cuando estén cansados, se van a decir cosas feas. Acuerden que las peleas a las 3 de la mañana no cuentan. Hablen desde el “yo me siento agotado” en lugar del “tú no haces nada”.
6. La importancia de la Tribu
Criar en soledad es una receta para el agotamiento. Busca una “tribu”. Puede ser un grupo de WhatsApp de padres, un círculo de crianza o tus amigos cercanos. Escuchar que otros también están pasando por lo mismo normaliza tu experiencia y te quita la sensación de que eres el único que no sabe qué hacer.
Conclusión: Paciencia con su propio proceso
El primer mes es una neblina de pañales, llanto y hormonas, pero también es el inicio de la aventura más grande de sus vidas. En Meraki École, sabemos que para que un bebé crezca en plenitud, sus cuidadores deben estar bien.
No se exijan perfección. Se vale llorar, se vale estar cansado y se vale pedir ayuda. La paciencia que le tienes a tu bebé, tenla también contigo mismo y con tu pareja. Estás haciendo un trabajo increíble.



